Una parada a tiempo para reflexionar

Antes de nada quería pediros disculpas en esta entrada porque llevo demasiado tiempo con el blog olvidado, sin dedicaros ni una sola entrada.
Sólo puedo deciros que necesitaba este tiempo para mí y ahora os explicaré por qué.




Estoy en una etapa de mi vida de cambios, de auténtica locura. Reinventándome a cada paso y volviendo al principio de nuevo. Buscando una salida pero sin encontrarla.
Mientras estoy acabando las últimas asignaturas de un ciclo superior que estoy cursando me planteo si cambiar de trabajo, si buscar por otra alternativa relacionada con el módulo o, incluso, si empezar de cero con mi marido emprendiendo un negocio.

Y todo esto con la ambición y el presentimiento de que algo nuevo está por llegar, pero sin saber qué.

La idea de emprender nos tiene en vilo. Nos pasamos los días enteros buscando información de ideas de negocio, de alternativas nuevas, de inimagibables locales... Y nada nos convence. Pero ambos sabemos que estamos en el buen camino porque como dicen: el que no busca no encuentra.

Eso sí, este tiempo de búsqueda es agotador porque no sabes a dónde te llevará y la ansiedad y el misterio te mantienen cansado. Aún así seguimos con ilusión buscando porque sabemos que nos deparará algo bonito y que solamente con este proceso de búsqueda ya estamos creciendo profesionalmente y como personas, y nos está uniendo más como pareja al tener un proyecto en común.

Espero que también podáis buscar vuestros destinos y seguir los impulsos tal y como mi marido y yo estamos siguiendo el nuestro.

Os iremos contando más acerca de cómo nos va en nuestro proyecto y espero que compartáis también los vuestros, para enriquecernos mutuamente!!!

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