Os dejo esta frase con su correspondiente reflexión


He escogido esta frase para empezar el fin de semana reflexionando en cómo pasamos nuestra vida ansiosos por librar del trabajo y poder ser felices.

Muchas veces he escuchado que hay que buscarse un trabajo que nos guste para tener una vida completa y feliz, para no tener que estar frustrado hasta que llega nuestro día de libranza... ¿pero es eso posible?

En ocasiones sí, uno es privilegiado y se encuentra que tiene un trabajo excitante, emocionante y que le motiva a levantarse cada mañana.

Sin embargo existe una gran parte de la población que tiene que conformarse con un trabajo que le permita pagar las facturas, algo que a día de hoy es también un privilegio.

Por eso pienso que no importa que el trabajo que tengamos nos parezca aburrido y monótono. Siempre hay alguna forma de ponerle pasión, de buscarle la chispa y aprender a trabajar con ánimo y alegría.

Este verano en la piscina municipal veía un socorrista hastiado, aburrido y sin ganas de hacer nada. Le veía sentado mirando con desgana a la piscina y con una cara que daba pena.
A su lado estaba otro socorrista que no paraba. Veía a un niño nadando y le explicaba cómo hacerlo mejor, me vio a mí con la piel un poco enrojecida y vino con crema para que no me quemase, estaba una niña aprendiendo a tirarse de cabeza y la motivaba dándole ánimos y diciéndole lo bien que lo hacía.
Y yo pensaba que el trabajo de socorrista tiene que ser muy aburrido, mirando nada más, vigilado que todo esté bien. Sin embargo me di cuenta que para el primer socorrista una jornada de trabajo tendría que resultarle el doble de larga que al segundo socorrista, el cual había aprendido a aportar valor a su trabajo, a buscarle el lado positivo y bonito, a sacarle todo el jugo a su labor.

Así que os deseos que busquéis en vuestro día a día alicientes para que logréis darle pasión a todo lo que hacéis y no paséis la semana deseando que llegue el viernes.

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